Como decía Mario Vargas Llosa en su discurso al recibir el nobel, la ficción de la literatura y otras artes son un escape, a la vez que un reconocimiento: Que la realidad no es suficientemente buena.
Pongo este blog con algunos cuentos y ensayos modestos escritos por mí, para entrener a quién le interesen, aburrir a quién le afliga, aborrecer a algún desdichado perdido y con suerte, quizás, si Dios me lo permite, emocionar algún alma sensible.
Si cree encontrar errores ortográficos o de redacción, tenga con toda seguridad la certeza que es con intenciones artísticas o educativas, para que al darse cuenta de mi error se sintiese bien de su amplio conocimiento.

viernes, 19 de octubre de 2012

Tagore IV



¡En la luz de este día, canta, oh, poeta mio! De aquellos que pasan sin detenerse, que huyen riendo sin mirar atrás, que florecen en una hora sin sentido de deleite y se mustian al instante, sin pensar. No te sientas callado a  decir el rosario de tus pasadas lágrimas y sonrisas; no te detengas a coger las hojas caídas, no corras tras lo esquivo, buscando el sentido de lo oscuro. Deja los huecos de tu vida donde están, para que la música surja de tus profundidades.
Acéptame, Señor;  cógeme este rato; y que se lleve el olvido los días huérfanos que pasé sin ti.
Tiende este momento descansadamente, en tu falda, y tenlo bajo tu luz.
He vagado persiguiendo voces que atraían, pero no me llevaron a ninguna parte.
¡Deja ahora que me siente,  tranquilo, a escuchar tus palabras en el corazón de mi silencio!
¡No apartes tu rostro de los oscuros secretos de mi alma; enciéndelos hasta consumirlos en tu fuego!

Tagore IV



Diré tu nombre en mi soledad, sentado entre las sombras de mis callados pensamientos… Y lo diré sin palabras, y sin razón, como un niño llama a su madre cien veces, contento solo con decir madre.

Aunque tuviera yo el cielo con todas sus estrellas, y el mundo con sus tesoros sin fin, pediría más. Pero me contentaría yo con cualquier rinconcito de la tierra, solo con que ella fuera mía.

Ella está cerca, como la flor de un prado a la tierra; me es dulce, como el sueño a mis cansado cuerpo. El amor que le tengo es mi vida fluyendo plena, como corre el río en las crecidas de otoño, en sereno abandono.

Tagore III



No pida yo nunca estar libre de peligros, sino denuedo para afrontarlos.
No quiera yo que se apaguen mis dolores, sino que sepa tratarlos en mi corazón.
No busque yo aliados para batallar la vida, sino fuerza en mí para vivirla.
No anhelo yo, temeroso, ser salvado, sino esperanza de conquistar mi libertad con paciencia.
¡No sea yo tan cobarde, Señor, que quiera tu misericordia en mi triunfo, sino tu mano apretada en mi fracaso!

Tagore II



Antes me agachaba, tímido, en la sombra de lo seguro.  Ahora que la resaca de la alegría me alza sobre tu cresta, la memoria se agarra a la roca agria de su dolor.
Antes yo iba a sentarme solo en un rincón de mi casa, porque la creía pequeña para cualquiera que venía. Ahora que esta alegría impetuosa abre sus puertas, comprendo que hay sitio en mi casa para ti y para todos.
Antes yo andaba de puntillas, cuidado de mí, remilgado y con perfumes. Ahora que este torbellino de alegría me ha tirado por tierra, me río a carcajadas y me revuelco en el polvo, a tus pies, como un chiquillo.

Tagore I



Cuando enciendes tu lámpara en el cielo, su luz da en mi cara y te esconde.
Cuando enciendo la lámpara del amor, su luz es para ti, y yo me quedo en la sombra.

martes, 4 de septiembre de 2012

La borrachería, historia primordial.


"Tanto en tiempos precristianos como hace dos siglos, el alcohol condimentó a las multitudes. Si no te imaginás a un egipcio bebiendo, seguí leyendo y sorprendete:
Egipto faraónico. Los pobladores del Nilo llegaron a producir 24 variedades de vino y 17 de cerveza, que era diez veces más barata. En las fiestas, se alentaba a los invitados a beber mostrando la estatua de una momia. El mensaje: “Disfruta y bebe mucho, que así acabarás”.
Grecia. Aquí los excesos a la hora de beber estaban bien vistos. Sócrates decía: “El alcohol hidrata y suaviza el alma, adormece las preocupaciones y revive nuestras alegrías”. Las mujeres dedicaban fiestas a Dionisio, en las que bebían hasta el trance.
Roma. Los romanos también se entregaban sin límite a la bebida, aunque rebajaban el vino con agua. Son célebres las borracheras de los emperadores entre el 37 y el 69 a.C.: antes de las comidas, ingerían alcohol hasta vomitar para dejar el estómago vacío y listo para el banquete.
Europa en la Edad Media. Durante este período el pueblo europeo se embriagaba con cerveza: medio litro en el desayuno y 2 ó 3 litros más durante el resto de la jornada. El rey Eduardo I de Inglaterra hasta decretó que sus soldados debían recibir, por día y como mínimo, 4 litros de cerveza."


Por una extraña coincidencia la misma tradición que rescata los valores nutritivos de la cerveza en el antiguo Egipto, la condena como el trago para estupidizar a lo esclavos: Alto en calorías y útil para evitar pensamiento o revoluciones. El hecho es que en cada excavación arqueológica que encontramos un horno para pan, encontramos también, a pocos pasos, el lugar donde se hacía la cerveza. El más antiguo registro histórico es - lamentablemente - el impuesto, pero la más antigua receta es la cerveza. No ha faltado el historiador atrevido que sugirió, dadas las enormes desventajas entre la agricultura y la caza en nuestros antepasados primordiales, que la elección de una vida sedentaria, de más trabajo, se debía a la posibilidad de fabricar y beber alcohol.

sábado, 25 de agosto de 2012

De la muerte y la vida

"¿Dónde yacerás una vez muerto?
Donde yacen quienes no han nacido".
Acaso la medida de la muerte, con la vida
sea el tiempo de la uva, para el vino.
El último día de la primavera me visitó la parca.
Con la llegada del sol, dije:
"Cuando acabe de sangrar 
nacerán flores."
                                                                  Chesco